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La implantación del óvulo fecundado

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Implantación del óvulo

La implantación del óvulo fecundado

La implantación del óvulo ya fecundado es una de las fases más delicadas del embarazo. Es absolutamente necesaria para que el embarazo prospere con normalidad.

El éxito no depende por tanto solo de que se produzca la fecundación entre un óvulo maduro y viable y un espermatozoide, sino también de la correcta implantación de este en el útero materno.

¿Cómo se produce la implantación del óvulo fecundado?

El ovario de la mujer genera óvulos maduros, listos para la fecundación. Este proceso de ovulación, y la capacidad de generar dichos óvulos en perfectas condiciones, es también clave para iniciar el proceso del embarazo.

Cada mes, uno, o, en algunos casos, incluso dos o tres óvulos, maduran dentro del ovario y se liberan a través de la trompa de Falopio.

En esta fase es cuando debe producirse el pequeño milagro que es la unión del óvulo maduro con el espematozoide.

El óvulo maduro ya liberado sobrevive apenas 24 horas dentro del útero de la madre y es durante ese tiempo cuando debe encontrarse con uno de los más de 200 millones de espermatozoides liberados.

Si este encuentro se produce y un espermatozoide consigue penetrar la membrana del óvulo se producirá la fecundación y tendremos como resultado un embrión.

A partir de aquí, el embrión deberá viajar a través de la trompa de Falopio hasta su ubicación definitiva dentro del útero de la madre.

Posibles problemas con la implantación del óvulo fecundado

Ubicación del embrión

Para que la implantación del óvulo ya fecundado sea exitosa, deberá finalizar su viaje en una zona adecuada dentro de la pared uterina. Esta travesía puede demorar entre 2 y 5 días.

En algunos casos, se queda ubicado dentro de la propia trompa de Falopio, lo que da origen a un embarazo ectópico que, desafortunadamente, debe interrumpirse, ya que pone en peligro la vida de la madre.

Pero existen más problemas relacionados con una mala implantación del embrión, producidos por una mala ubicación de este, como cuando se queda en el cuello del útero, ovario o incluso fuero del aparato reproductor de la mujer.

Lamentablemente, en todos los casos, el embarazo no podrá llevarse a término debido al peligro que supone para la mujer.

Receptividad endometrial defectuosa

La receptividad endometrial, o lo que es lo mismo, la capacidad del endometrio para fijar el embrión, está muy relacionada con los hábitos de vida de la mujer. De esta forma se sabe que hábitos como el tabaquismo o el sobrepeso pueden influir muy negativamente sobre la fertilidad.

De igual forma, alteraciones de tipo hormonal o del sistema inmunológico también juegan un importante papel en las probabilidades de conseguir un embarazo.

Los ginecólogos y especialistas en reproducción llevamos a cabo todos los estudios necesarios para establecer los posibles factores de riesgo y actuar sobre aquellos que pueden ser controlables, para aumentar así las probabilidades de conseguir el embarazo.

Trombofilias

Alrededor de un 10% de la población puede que presente alguna alteración en su coagulación, es decir, trombofilia, que suele estar más relacionada con la propensión a formar coágulos o trombos.

Afortunadamente en este caso es posible estudiar la propensión de una persona a padecerla y tomar las medidas oportunas para tratarla.

En nuestra clínica de reproducción asistida de Zaragoza, contamos con todos los recursos humanos y técnicos para cuidar de la salud reproductiva de la mujer y para ayudarle a cumplir con su deseo de conseguir un embarazo.

¿Hay síntomas de la implantación del óvulo fecundado?

Es imposible conocer en qué momento exacto se ha producido la implantación. Normalmente esta se produce torno a los 10 días siguientes desde la fecundación.

Durante este periodo no se presenta ningún síntoma y, además, los tests de embarazo no serán efectivos.

Los test de embarazo basan sus resultados en la detección de un nivel determinado de la HGC (hormona gonadotropina coriónica humana), producida durante el embarazo, que no empieza a aumentar hasta transcurridos unos 10 días como mínimo o incluso más, dependiendo de los días que tarde en alcanzar unos niveles detectables.

No se presentan tampoco síntomas de carácter físico, ya que estos aparecen más tarde.

Por tanto, el método más rápido para saber si estás embarazada, es realizar un test específico.

La culminación de un embarazo con éxito depende de la unión favorable de muchos factores. Una alteración en cualquiera de ellos puede ser la causa determinante de que este no pueda producirse.

Por eso, cuando estemos ante la sospecha de que puede existir algún problema para quedarnos embarazadas, o bien queremos asegurarnos de que contamos con la mayor probabilidad para conseguirlo, es importante realizarnos un chequeo médico en profundidad y los estudios que sean necesarios para detectar posibles problemas y que, con el tratamiento médico adecuado, podamos intervenir en aquellos que tienen solución, o, en última instancia, recurrir a técnicas de reproducción asistida.

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